RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL / RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA
Jorge Eliécer Andrade, 2008
Historia de la RSC
Algunos autores señalan el origen del movimiento por la RSC en la década de los treinta y otros en los setenta, pero lo cierto es que desde los años noventa este concepto ha ido cobrando fuerza y evolucionado constantemente, tras el advenimiento de la globalización, el aceleramiento de la actividad económica, la conciencia ecológica y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Hay ciertos organismos de carácter internacional que se encargan de delimitar en lo posible el concepto teórico de la RSC, cuyas directrices sirven como orientación para las empresas que se deciden a transitar por este camino. Dentro de los más destacados se podría citar a los siguientes:
• Global Compact (Pacto Mundial) de Naciones Unidas
• Global Reporting Initiative (Iniciativa para la Rendición de Cuentas Global)
• OCDE, con sus líneas directrices en materia de RSC
Según la ONG Accountability en un ranking de los 108 países cuyas empresas tienen un mayor grado de desarrollo de la Responsabilidad Social Empresarial, los líderes son Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Reino Unido, Noruega y Nueva Zelanda.
RSE: Visión, Estrategia y Rentabilidad
Hasta hace poco, la responsabilidad social empresarial era una dimensión desconocida que muchos se negaban a entender. Hoy está comprobado que se trata de una necesidad empresarial que da muy buenos resultados.
En el pasado, millares de empresas iniciaron operaciones que, sin duda, repercutieron sobre la calidad de vida de las comunidades, porque el impacto generado en ellas era inevitable, pero con el pasar de los años, observar que habían iniciativas responsables para compensar los daños ocasionados se hizo una práctica menos sorpresiva.
"Las contribuciones empresariales, hasta los años 40 del siglo XX, fueron espontáneas, de inspiración individual e influidas por la caridad y la solidaridad", dice Margarita Méndez de Montero, directora ejecutiva del Comité de Alianza Social de la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (VenAmCham).
Lo que ocurría era lo siguiente: una parte de los excedentes económicos generados por las compañías era destinada a obras sociales, el problema es que sólo las grandes organizaciones eran capaces de realizar estas contribuciones.
Rosa Amelia González, profesora y coordinadora del Centro de Políticas Públicas en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), explica que se trataba de filantropía empresarial y pese a la gran admiración y respeto que esta profesora dice sentir por los filántropos, también expresa que existe una dificultad: si a la empresa no le va bien, no puede seguir sosteniendo su programa.
En todo caso, lo que no puede ponerse en duda es el desarrollo de una conciencia que se ha ido forjando en el tiempo. Por eso, Ítalo Pizzolante Negrón, presidente del Consejo Consultivo de Pizzolante Comunicación Estratégica, define como empresas responsables a aquellas que tienen un estado de conciencia colectivo.
La industria petrolera, por su parte, parece haber sido el gran impulso de la responsabilidad social empresarial (RSE) en el país, cuando, a través de esa conciencia colectiva ya desarrollada en el exterior, comenzaron a efectuarse actividades que beneficiaban a los habitantes de las zonas rurales aledañas a las operaciones. Aún entonces no se hablaba de responsabilidad social empresarial aunque es innegable que ya se estaba en presencia de ella.
Empresarios venezolanos no se quedaron atrás, tal fue el caso de Eugenio Mendoza, fundador de Vencemos (hoy Cemex) entre otras muchas compañías, quien, según Méndez de Montero "consideraba que la primera condición que debe darse para que la responsabilidad social sea posible, es una empresa exitosa capaz de crear fuentes de trabajo, riqueza y bienestar para que luego, a través de su ejercicio como empresa responsable, contribuya con la solución de problemas socioeconómicos de la comunidad".
En la segunda mitad de la década de los ´90, el concepto de RSE se masifica, e infinidad de empresas empezaron a incorporar esta visión a sus negocios y una nueva gerencia a sus organizaciones. Aún después de una década, el concepto de responsabilidad social continúa evolucionando o reformulándose.
La profesora González cree que todavía existen empresas apegadas al concepto de la filantropía, aunque también existe una orientación muy fuerte en la cual se piensa más en la sustentabilidad de las iniciativas, para poder darle viabilidad económica a los programas sociales.
Ítalo Pizzolante expresa que la misión de una empresa sustentable es la de crear bienestar y, en tal sentido, plantea que el descubrimiento de las empresas sobre sí mismas debe ser una exigencia, "una sincera sensibilidad por las inquietudes de la comunidad y del país".
RSE Como Estrategia
El profesor de las universidades Católica Andrés Bello y Metropolitana, y experto en materia de responsabilidad social empresarial, Victor Guédez, expresa que las empresas competitivas han comprendido que no pueden lograr el posicionamiento de sus productos y servicios sin una buena reputación, e informa que "actualmente, se estima que 40% de la competitividad de las empresas depende de la reputación y, asimismo, 36% de esta reputación depende de su ética y responsabilidad social".
Sobre dicho planteamiento reposa la necesidad de aceptar la RSE como parte esencial de los procesos de negocio. Rosa Amelia González afirma: "Si para ti, como empresa, es vital tener una buena relación con la comunidad que te rodea, entonces vas a fomentarla y a seguir haciendo programas sociales, porque es importante para ti, para tu propiedad y desarrollo, e incluso, está ligado con este concepto de desarrollo sostenible porque si las empresas quieren ser sostenibles en el tiempo, sobretodo en entornos tan complicados como el venezolano, donde es necesario que la comunidad te sienta como un actor más, partícipe del desarrollo local y con el nombre de la empresa por delante".
Pero esta evolución no ha sido bien vista por todos, hay quienes consideran que la nueva visión ha dejado de lado algunos principios y se caracteriza más bien por el interés y la superficialidad, pero González expresa que, desde su punto de vista, no existe ningún conflicto ético o moral. "A mi no me molesta, todo lo contrario, creo que mientras más me beneficie, más interés tendré para hacer. Si eso es vital para mi, forma parte de mis estrategias, será como una inversión más, al igual que las otras que realizo".
¿RSE ó ESR?
Por otra parte, vale la pena destacar que existe un grupo de empresas que sí "practican" la responsabilidad social empresarial porque tienen programas de este tipo, pero que, en su cotidianidad, en el trato con sus empleados y proveedores, privan a sus trabajadores y relacionados de derechos fundamentales, o los daños que ocasionan en el ambiente anulan cualquier tipo de mérito social.
Pizzolante Negrón, también presidente de la Alianza Social, comenta: "estamos evolucionando de las definiciones tradicionales de la responsabilidad social empresarial a la caracterización de una empresa socialmente responsable”, y explica: "Es frecuente encontrarse con empresas que desarrollan exitosos programas o proyectos de responsabilidad social empresarial, pero que son socialmente irresponsables".
En tal sentido, la evolución se proyecta hacia empresas socialmente responsables (ESR), donde se involucra una filosofía integrada a la cultura corporativa de toda la organización que actúa en sociedad, según el experto, y una valoración de un proceso social empresarial responsable en el cual se toman decisiones que impactan al entorno.
"En términos directos, RSE es un concepto, una visión y un compromiso, es decir, una manera de crecer, pensar y ejercer sus relaciones. En cambio, hablar de ESR equivale a la manera como la empresa transforma, operacionalmente, esas creencias, conceptos y compromisos en resultados concretos" expresó el profesor Victor Guédez.
Pero las proyecciones en esta materia también indican que la sociedad espera y exige que las empresas desempeñen un papel importante en el desarrollo y aumento de la calidad de vida de sus trabajadores, de su comunidad y país.
Responsabilidad
Hoy por hoy no existe excusa para que ninguna empresa, sea del tamaño que sea, deje a un lado este valor, que aunque continúa en fase de evolución, ha retornado óptimos resultados.
La profesora del IESA explica que se trata de inteligencia. Saber contar con los recursos no siempre implica grandes sumas de dinero, "todo depende de cómo se usen las propias capacidades para ponerlas al servicio de esa obra o iniciativa".
Victor Guédez menciona, algunos de los beneficios más destacados que se obtienen de implementar la responsabilidad social empresarial: La optimización del clima organizacional; mayores capacidades para atender riesgos y manejar conflictos; mejor imagen, identidad y reputación; compromiso del consumidor; acceso a mejores mercados; sustentabilidad del negocio y ampliación de capacidades emprendedoras y competitivas.
Según un estudio realizado por Mireya Vargas para Alianza Social de VenAmCham, denominado “Compromiso y Responsabilidad Social de la empresa privada en Venezuela” y en cual se involucraron 71 empresas, se consiguió que las prioridades de las organizaciones en temas de desarrollo sostenible son educación, salud, economía local, fortalecimiento institucional, alimentación y nutrición.
Esta investigación también arrojó que, entre las formas más utilizadas para hacer la RSE en el país, están: el financiamiento que hacen las empresas para diseñar y ejecutar proyectos a través de Organizaciones de Desarrollo Social; el desarrollo de obras sociales en las fundaciones empresariales; la implementación de programas con personal especializado dentro de la compañía; proyectos en convenio directo con la comunidad, en alianza tripartita (empresa-sociedad civil-gobierno) y programas que se desarrollan a través de las iglesias.
En líneas generales, y a modo de resumen, Pizzolante Negrón expresa: "Si anteriormente era suficiente que las empresas se orientaran a crear reputación por su credibilidad y la calidad de sus productos, entre otros factores, hoy, para generar credibilidad y lealtad en los mercados, es todavía más importarte construir y manifestar confianza, a través de la cual se hace lo que se dice, y se defiende lo que se cree".
Hoy, empresas de cualquier tamaño y de diversos sectores de la economía se preocupan por integrar la gestión responsable a sus empresas. Los beneficios son muchísimos y la visión debe ser estratégica. La profesora González expresa: “Si las empresas no se montan en esto, corren el riesgo de ser rechazad
PROGRAMA DE RSC O RSE
El programa se fundamenta en tres pilares: la formación humana, la formación tecnológica y la formación laboral. Estas tienen por objetivo el aprendizaje y perfeccionamiento de destrezas tecnológicas y personales con el fin de incrementar sus posibilidades de incorporarse en el mercado laboral.
Ello fomenta la inclusión social de estas personas, optimiza las condiciones de su día a día y las de su comunidad.
-Una de las cosas más importantes de formación humana es el hecho de que los muchachos aprenden cómo asumir la responsabilidad. Se trabajan dificultades individuales, grupales, y se trabaja también con las fortalezas de cada uno de ellos.
Mediante la creación de centros de formación en diversas localidades del país. La aspiración es llevar su labor educativa a jóvenes de escasos recursos económicos en toda Venezuela, cultivando su superación personal e independencia
Esto es posible gracias al diseño de su innovador programa de capacitación, entrenamiento, adiestramiento y ampliación de conocimientos que fácilmente pueden ser replicables, asi como al apoyo de aliados y patrocinantes, al profesionalismo, eficacia y dedicación del equipo humano y al compromiso de los empresarios. Se debe contar con un sistema de medición, que ofrezca la automatización de todos los procesos operativos y administrativos, generando reportes de desempeño según los indicadores de gestión.
Ello implica un seguimiento de los participantes desde su inscripción en el programa de formación hasta la culminación de su primer mes de trabajo. La misión es promover cambios en la vida de estos jóvenes, deseosos de superarse. La orientación hacia un camino de responsabilidad, brinda las herramientas tecnológicas y fomenta los valores humanos para que su primera experiencia de trabajo sea efectiva. El objetivo es hacer de estos jóvenes unos adultos comprometidos con su comunidad, preactivos en el trabajo e incluidos socialmente.
RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL (RSE)
Existen varias definiciones respecto a la Responsabilidad Social Empresarial, todas coinciden en que se trata de una forma de gestionar la empresa teniendo en cuenta los objetivos económicos de la misma compatibilizando los mismos con los impactos sociales y medioambientales
No hay una definición que haya sido universalmente aceptada para definir a la Responsabilidad Social Empresarial; según DERES (y es la definición más popular), es "una visión de negocios que integra a la gestión de la empresa, el respeto por: los valores y principios éticos, los trabajadores, la comunidad y el medio ambiente". Esto quiere decir que es un interés propio e inteligente de la empresa que produce beneficios a la comunidad y a la propia empresa.
La responsabilidad social no tiene que ver solamente como una forma de realizar trabajos sociales en la comunidad, sino se trata más bien de una estrategia de la empresa, que junto a su gestión de negocios y reflejando sus valores, debe ser tratada como un caso de negocios más.
Las empresas que practican responsabilidad social además obtienen otros beneficios como ser más atractivas para los clientes, para sus empleados y para los inversionistas; razón por la cual son más competitivas y pueden obtener mayores ganancias.
La responsabilidad social empresarial, para ser exitosa, debe involucrar además distintos grupos de interés como los trabajadores, los clientes, el Estado, la universidades , el Medio ambiente, etc. que trabajando coordinadamente para crear valor, puedan lograr mejores resultados para la comunidad y para la misma empresa.
La responsabilidad social es la respuesta comercial ante la necesidad de un desarrollo sostenible que proteja el medio ambiente y a las comunidades sin descuidar los temas económicos.
Actualmente la dimensión social es la que inclina la balanza al momento de emitir juicio sobre la calidad de una determinada actividad empresarial, es por ese motivo que el tema de la Responsabilidad Social Empresarial es un recurso estratégico para la sobreviviencia de las organizaciones públicas y privadas, convirtiéndose la práctica de la justicia en una cuestión rentable, siendo la mejor política económica aquella que produce mejores beneficios sociales.
Según DERES para conocer el grado de compromiso de una empresa con la RSE, se pueden evaluar los avances en temas de responsabilidad social en las siguientes cinco áreas:
1. Valores y Principios Éticos
Se refiere a cómo una empresa integra un conjunto de principios en la toma de decisiones en sus procesos y objetivos estratégicos. Estos principios básicos se refieren a los ideales y creencias que sirven como marco de referencia para la toma de decisiones organizacionales. Esto se conoce como "enfoque de los negocios basado en los valores" y se refleja en general en la Misión y Visión de la empresa, así como en sus Códigos de Ética y de Conducta.
2. Condiciones de Ambiente de Trabajo y Empleo
Se refiere a las políticas de recursos humanos que afectan a los empleados, tales como compensaciones y beneficios, carrera administrativa, capacitación, el ambiente en donde trabajan, diversidad, balance trabajo-tiempo libre, trabajo y familia, salud, seguridad laboral, etc.
3. Apoyo a la Comunidad
Es el amplio rango de acciones que la empresa realiza para maximizar el impacto de sus contribuciones, ya sean en dinero, tiempo, productos, servicios, conocimientos u otros recursos que están dirigidas hacia las comunidades en las cuales opera. Incluye el apoyo al espíritu emprendedor apuntando a un mayor crecimiento económico de toda la sociedad.
4. Protección del Medio Ambiente
Es el compromiso de la organización empresarial con el Medio Ambiente y el desarrollo sustentable.
Abarca temas tales como la optimización de los recursos naturales, su preocupación por el manejo de residuos, la capacitación y concientización de su personal. Esto, que hoy inclusive se encuentra normatizado, implica una inclinación permanente y consciente del empresario para evaluar el impacto medio ambiental que tienen sus acciones.
5. Marketing Responsable
Se refiere a una política que involucra un conjunto de decisiones de la empresa relacionadas fundamentalmente con sus consumidores y se vincula con la integridad del producto, las prácticas comerciales, los precios, la distribución, la divulgación de las características del producto, el marketing y la publicidad.
Responsabilidad social corporativa
La responsabilidad social corporativa (RSC), también llamada responsabilidad social empresarial (RSE), puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido.
La responsabilidad social corporativa va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. En este sentido, la legislación laboral y las normativas relacionadas con el medio ambiente son el punto de partida con la responsabilidad ambiental. El cumplimiento de estas normativas básicas no se corresponde con la Responsabilidad Social, sino con las obligaciones que cualquier empresa debe cumplir simplemente por el hecho de realizar su actividad. Sería difícilmente comprensible que una empresa alegara actividades de RSE si no ha cumplido o no cumple con la legislación de referencia para su actividad.
Bajo este concepto de administración y de management se engloban un conjunto de prácticas, estrategias y sistemas de gestión empresariales que persiguen un nuevo equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental. Los antecedentes de la RSE se remontan al siglo XIX en el marco del Cooperativismo y el Asociacionismo que buscaban conciliar eficacia empresarial con principios sociales de democracia, autoayuda, apoyo a la comunidad y justicia distributiva. Sus máximos exponentes en la actualidad son las empresas de Economía social, por definición Empresas Socialmente Responsables.
La responsabilidad social de la empresa (RSE) pretende buscar la excelencia en el seno de la empresa, atendiendo con especial atención a las personas y sus condiciones de trabajo, así como a la calidad de sus procesos productivos.
Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores. La RSE es una iniciativa de carácter voluntario.1
Las principales responsabilidades éticas de la empresa con los trabajadores y la comunidad son:
• Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.
• Crear riqueza de la manera más eficaz posible.
• Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral y el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
• Procurar la continuidad de la empresa y, si es posible, lograr un crecimiento razonable.
• Respetar el medio ambiente evitando en lo posible cualquier tipo de contaminación minimizando la generación de residuos y racionalizando el uso de los recursos naturales y energéticos.
• Cumplir con rigor las leyes, reglamentos, normas y costumbres, respetando los legítimos contratos y compromisos adquiridos.
• Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada.2
Normativa básica:
• Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social.3
• Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de marzo de 2007, sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación.4
La Responsabilidad Social Empresarial y Las PYME
La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un enfoque de negocios que incorpora respeto por las éticas, las personas, las comunidades y el Medio Ambiente. La RSE es un conjunto de políticas, prácticas y programas que están integradas en todo el proceso de operaciones de los negocios y en su toma de decisiones. Las empresas se han dado cuenta que estas practicas incrementan su productividad y crean una imagen positiva de la compañía.
Una estrategia efectiva de RSE por parte de las empresas puede traer ganancia de competitividad además de un impacto social, económico y ambiental positivo. Por esa razón las pequeñas y medianas empresas (PYMES) están dejando de ver estas prácticas como algo exclusivo de las Grandes corporaciones y están incrementando su atención en las prácticas de RSE como medio para mantener o abrir acceso a los mercados.
En reconocimiento de los retos a los que se enfrentan las empresas de la región de Latinoamericana y El Caribe para competir más eficazmente en los mercados globales, el Fondo Multilateral de Inversiones(FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha hecho un importante esfuerzo por ayudar a las empresas en el ámbito de la RSE, que viene a complementar otra serie de iniciativas de producción limpia, aplicación de sistemas de gestión ISO, normas internacionales de auditoría y contabilidad e iniciativas relativas a la salud y la seguridad en el empleo.
Aunque el área de la RSE es particular respecto al resto porque se trata de un esfuerzo más amplio que llega a abarcar múltiples facetas para mejorar los resultados de las empresas. Es por ello que el FOMIN propone tratar de una forma más sistemática la demanda regional de asistencia técnica y formación para la adaptación y la puesta en marcha de métodos y actividades de RSE a las necesidades que aparezcan.
En este sentido en 2004, el FOMIN creo el Clúster bajo el nombre Promover la competitividad a través de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). El objetivo de este Clúster consiste en fomentar y facilitar la utilización de la RSE como un instrumento por parte de las empresas de toda la región. Desde la perspectiva del desarrollo económico esta es una de las formas que se ha mostrado más efectiva para el desarrollo del sector privado, por lo que una gran parte de este grupo de proyectos busca ayudar a las empresas de menor tamaño a mejorar su competitividad a través de la aplicación de medidas de RSE.
De la filantropía desinteresada a la filantropía corporativa estratégica
Las empresas han comenzado a adoptar la RSC no sólo como resultado de presiones de los consumidores, los proveedores, la comunidad, las organizaciones de activistas, los inversionistas, etc. (también llamados en conjunto stakeholders); la RSC es también una actividad estratégica adicional en la competencia comercial.
La empresa desempeña un papel muy importante en la vida de las personas no sólo como generadora de empleo y de riqueza, sino como agente de desarrollo en las comunidades en la que están insertas. Las grandes empresas son conscientes de ello y aprovechan las expectativas que genera la RSC para obtener ventajas competitivas (ayudan ayudándose). La filantropía corporativa ha dejado de ser una actividad autónoma confiada a una fundación y cada vez más forma parte de las estrategias que contribuyen a realizar el objeto social de la empresa.
Ciudadanía corporativa
Las empresas como miembros de una comunidad deben comportarse como “buenos ciudadanos corporativos”, ajustados a la ética y respeto por las personas y el medio ambiente. En otras palabras, las empresas no sólo tienen una función económica, sino una función social y ambiental.
Responsabilidad social corporativa y nociones conexas
La RSC se relaciona con el movimiento "ética de negocios" (business ethics) y el de comercio justo.5 Sin embargo, las acciones filantrópicas de una empresa o de un empresario son conexas a sus actividades centrales, mientras que la RSE es una de las dimensiones de la actividad principal de la empresa. La RSC se funda en una ética empresarial, pero no se confunde con ella pues va más allá de la mera formulación de valores y postulados éticos (la RSC es la puesta en práctica de una ética empresarial, generalmente asociada a fines comerciales estratégicos). Lo que se conoce como comercio justo es un tipo de actividad empresarial que reivindica el hecho de ser socialmente responsable, pero no la única.
El concepto de inversión socialmente responsable (ISR) es conexo al de RSE, pero enfocado en la decisión del inversionista, no en la del empresario. El concepto de innovación socialmente responsable es la convergencia de fines filantrópicos con necesidades de desarrollo de nuevas tecnologías y productos (para ello, las donaciones de la empresa sirven también como tests o pruebas de bajo costo).
El concepto de consumo socialmente responsable (CSR) se enfoca a una perspectiva individual de las personas consumidoras, en la medida que introducen entre sus criterios de decisión de compra los éticos, sociales, laborales, ecológicos y solidarios. El gran problema para su efectivo desarrollo estriba en la falta de información y transparencia de las empresas. A menudo se simplifica a criterios de exclusión, es decir, dejar de comprar productos y servicios de compañías cuyas conductas poco responsables han aparecido en prensa.
El concepto de territorios socialmente responsables (TSR) se vincula con programas, en general impulsados por administraciones públicas locales, para desarrollar proyectos de cooperación entre el sector público, el empresarial y el tercer sector (ONGs).
Finalmente, el concepto de marketing social corporativo (MSC) está muy ligado y parte de la idea de que todas las acciones de mercadeo pueden incluir, e incluso estar esencialmente inculados, a intreses que no sólo incluyen el objetivo de quien realiza la inversión, sino de entidades con las cuales interactúa y que sirven de una u otra forma a mejorar la calidad de vida de la comunidad.
¿Por qué hablamos de RSE o RSC?
Hay una sutil diferencia en el significado de la responsabilidad social corporativa (RSC) y de la responsabilidad social empresarial (RSE), en la medida en que distinguen entre la empresa y la corporación, entendiendo que ésta última incorpora a todas las organizaciones, empresariales o no e independiente de su tamaño, aunque para muchos ambas expresiones significan lo mismo.
Sí es únanime la diferencia entre RSE o RSC y responsabilidad social (RS). La responsabilidad social se entiende como el compromiso que tienen todos los y las ciudadanas, las instituciones -públicas y privadas- y las organizaciones sociales, en general, para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad local y global.
Es necesario decir que con frecuencia, se abrevian indistintamente las tres para referirse a la responsabilidad social corporativa. En todo caso la RS se aplica no sólo a las compañías privadas. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC), se ha ampliado para incorporar a las agencias gubernamentales y a otras organizaciones, que tengan un claro interés en mostrar cómo realizan su trabajo.
Críticas y respuestas a las críticas contra la RSC
Algunos sectores de izquierda son críticos de las corrientes que promueven la RSC por considerar que ésta sirve sobre todo como una forma de publicidad empresarial. Ellos destacan la paradoja de empresas nocivas para la salud o para el ambiente que pretenden mejorar su reputación mediante un discurso retórico acerca de la RSC (por ejemplo, una empresa de cigarrillos que compra el tabaco a campesinos pobres para contrarrestar las críticas sobre el cáncer de pulmón).
Del mismo modo, las críticas que pueden encontrarse están dirigidas a cómo la empresa capitalista construye un nuevo paradigma en cuanto a la intervención directa del capital en lo que podría llamarse la "gestión del riesgo social" o del conflicto social. Es decir: frente a un proceso de acumulación y concentración de capital a gran escala en el marco del proceso de Globalización del capital -maximizado en los ´90-, se ha potenciado también la concentración del ingreso y por ende la brecha entre ricos y pobres. Este incremento de la pobreza a raíz de esa concentración de riqueza en pocas manos, ha generado exclusión y conflictos sociales en ascenso.
La RSC vendría a dar respuesta por parte del capital para "gestionar" dichos conflictos a fin de aplacar su ebullición y generar mecanismos sistémicos de contención social sin necesidad de alterar las relaciones sociales establecidas. También las críticas hace referencia al progresivo alejamiento de las empresas de fijar sus comportamiento basándose en parámetros regulados por ámbitos políticos que representan la conformación de gobiernos elegidos democráticamente por voluntad popular (como ser la readaptación de derechos del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, o del Pacto de Derechos Civiles y Políticos de la ONU). Otra de las críticas que también tiene que ver con el objetivo de la RSC es en cuanto a la tendencia a la liberalización y mercantilización de la economía: las normas ISO vienen también a cumplir ciertas necesidades del capital para globalizar la producción y circulación de mercancías, pugnando por el "acceso a mercados" (apertura de mercados nacionales) y la "facilitación del comercio" (estandarización y liberalización del comercio), en consonancia con directivas de organismos como la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Otras críticas provenientes de los sectores sindicales toman parte de esta visión sobre RSC, y a ello suman su crítica centrada en el paulatino abandono por parte de las empresas transnacionales del "tripartidismo" dentro de los organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde funciona dicha práctica basada en la participación de los sectores empresarios, de los trabajadores y del Estado en el mencionado organismo para el dictado de resoluciones vinculantes.
Algunos economistas liberales, como Milton Friedman (monetarista), consideran que la única responsabilidad social de la empresa debe ser la generación de ganancias en favor de sus dueños, accionistas y trabajadores en un marco de competencia libre y abierta. Si la empresa sacrificase ganancias en nombre de la responsabilidad social -piensa Friedman- sería menos atractiva para inversionistas, trabajadores y consumidores, y a la larga perecería frente a los competidores.
La RSC no constituye necesariamente una forma de responsabilidad jurídica, porque bien puede no estar prevista en las leyes y descansar simplemente en la libre decisión de las empresas. Sin embargo, incluso cuando no está respaldada en la ley, la violación de un compromiso social puede costarle a las compañías fuertes críticas en la opinión pública (sanciones mediáticas) e incluso una pérdida de accionistas (sanciones bursátiles). Algunos estudios de caso ilustran la manera cómo una empresa suele tener interés comercial en ser socialmente responsable.10 Ello no constituye una respuesta a la crítica de Friedman (pues el principio de Friedman, el del lucro, sigue cumpliéndose), sino que la modifica, pues es posible obtener más ganancias al administrar de manera socialmente responsable.
En las empresas modernas, la Responsabilidad Social Empresarial es más que un conjunto de prácticas puntuales, es más bien un programa integrado y reconocido de prácticas y políticas socialmente responsables, que soporta la toma de decisiones y conlleva al éxito del negocio a largo plazo.
La empresa, sin embargo, sigue funcionando como una entidad cuyo principal objetivo es el lucro, pero adaptándose a las exigencias de un nuevo mercado cada vez más preocupado por los problemas sociales y ecológicos que la misma produce.
Mucho de lo que se relaciona con la RSC es de cuestión moral. En este sentido los temas morales bien pueden ser definidos por quien lo invoca. Por ejemplo, las empresas no pueden establecer parámetros de lo que ellas consideran que debe ser la participación social. Algo más adecuado sería que el sector al que se hace referencia sobre dicha participación -en este caso sectores sociales- defina por sí mismo los parámetros con los que entiende que debería ser esa participación social, por ejemplo.
Programa de Economía y Responsabilidad Social Empresarial (Ecores)
Qué es la responsabilidad social empresarial?
La responsabilidad social empresarial (RSE) o sostenibilidad empresarial es la contribución de las empresas al objetivo de alcanzar un desarrollo sostenible. Si bien no existe una definición de responsabilidad social empresarial universalmente aceptada, en España, la más utilizada es la propuesta en 2005 por el Foro de Expertos en RSE constituido en el seno del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales para debatir posibles medidas a adoptar por el Gobierno para fomentar prácticas de responsabilidad social, en el que participaron representantes de organizaciones de la sociedad civil (organizaciones sociales, empresariales, y universidades) y de varios ministerios:
“La responsabilidad social de las empresas es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria en su gobierno y gestión, en su estrategia, políticas y procedimientos, de las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias y los impactos que se derivan de sus acciones.
Una empresa es socialmente responsable cuando responde satisfactoriamente a las expectativas que sobre su funcionamiento tienen los distintos grupos de interés. La RSE se refiere a cómo las empresas son gobernadas respecto a los intereses de sus trabajadores, sus clientes, proveedores, sus accionistas y su impacto ecológico y social en la sociedad en general, es decir, a una gestión de la empresa que respeta a todos sus grupos de interés y supone un planteamiento de tipo estratégico que debe formar parte de la gestión cotidiana de la toma de decisiones y de las operaciones de toda la organización, creando valor en el largo plazo y contribuyendo significativamente a la obtención de ventajas competitivas duraderas. De ahí la importancia de que tanto los órganos de gobierno como la dirección de las empresas asuman la perspectiva de la RSE.
Si bien la responsabilidad social corresponde en primer lugar a las empresas se extiende a todas las organizaciones que aportan un valor añadido a la sociedad, sean públicas y privadas, con ánimo o sin ánimo de lucro.”
(Foro de Expertos RSE (2005): I, II y III Sesión de trabajo: definición y ámbito de la RSE, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales)
De la definición se desprende que alcanzar el objetivo de un desarrollo más sostenible concierne a todos, tanto a las instituciones (por ejemplo: empresas, ONG, administraciones públicas, medios de comunicación o universidades) como a los ciudadanos (por ejemplo: inversores y consumidores). La base para incentivar el cambio social y ambiental es por tanto la corresponsabilidad, es decir el compromiso de todos los sectores de la sociedad para implicarse activamente en la construcción conjunta de soluciones prácticas a los grandes retos económicos, medioambientales y sociales que debemos afrontar. Por citar algunos: la competitividad responsable, el cambio climático, el acceso al agua, la diversidad, la equidad de género, la inmigración, la corrupción, la pobreza, etc.
En la Fundación Ecología y Desarrollo creemos que las empresas deben de jugar un papel activo en la resolución de los retos que plantea alcanzar un desarrollo económico, social y ambiental más sostenible. Por ello en 1999 se creó el Programa de Economía y Responsabilidad Social Empresarial (Ecores) con el objetivo de conseguir que las empresas y productos más respetuosos con el medio ambiente y la sociedad sean reconocidos por el mercado, que el compromiso con el desarrollo sostenible se convierta en un factor de éxito empresarial y que, por tanto, las empresas tengan incentivos no sólo éticos sino también económicos para actuar más responsablemente.
¿Qué hacemos en Ecología y Desarrollo para promover la responsabilidad social empresarial?
En Ecología y Desarrollo creemos que las empresas deben de jugar un papel activo en la resolución de los retos que plantea alcanzar un desarrollo económico, social y ambiental más sostenible. Por ello en 1999 empezamos a desarrollar proyectos en el campo de la responsabilidad social empresarial, con el objetivo de facilitar que las empresas y productos más respetuosos con el medio ambiente y la sociedad sean reconocidos por el mercado, que el compromiso con el desarrollo sostenible se convierta en un factor de éxito empresarial y que, por tanto, las empresas tengan incentivos no sólo éticos sino también económicos para actuar más responsablemente.
Desde la convicción de que alcanzar este objetivo requiere contar con la corresponsabilidad no sólo de las empresas sino también de los inversores, consumidores, administraciones públicas, sociedad civil y educadores, nuestras iniciativas van dirigidas a que la empresa y aquellos que pueden influir sobre su comportamiento:
1. Sepan por qué es necesario un desarrollo sostenible
2. Quieran contribuir a ello
3. Puedan actuar en la práctica
Para ello desarrollamos proyectos enmarcados en seis ejes estratégicos
• Producción Sostenible. Iniciativas dirigidas a facilitar que las empresas, a través de la autorregulación, adopten prácticas de gestión más sostenibles desde un punto de vista económico, social y ambiental.
• Inversión Socialmente Responsable. Iniciativas dirigidas a facilitar que los inversores incorporen criterios de responsabilidad social, económica y ambiental en sus decisiones de inversión.
• Consumo Sostenible. Iniciativas dirigidas a facilitar que los consumidores incorporen criterios de responsabilidad social, económica y ambiental en sus decisiones de consumo.
• Políticas Públicas. Iniciativas dirigidas a facilitar que las administraciones públicas apliquen políticas de fomento de la RSE y/o asuman la responsabilidad social en su propia gestión.
• Incidencia de la Sociedad Civil. Iniciativas dirigidas a facilitar que las organizaciones de la sociedad civil incentiven la RSE y/o asuman la responsabilidad social en su propia gestión.
• Educación para la Sostenibilidad. Iniciativas dirigidas a facilitar que las instituciones académicas incorporen la RSE en su oferta educativa y/o asuman la responsabilidad social en su propia gestión
Dentro de cada eje, realizamos varios tipos de actividades:
• Asistencia técnica. Ofrecemos servicios a organizaciones del sector público, el sector privado y la sociedad civil para que adopten prácticas más sostenibles.
• Formación. Sensibilizamos y capacitamos a organizaciones del sector público, el sector privado y la sociedad civil para que adopten prácticas más sostenibles.
• Análisis RSE. Analizamos las políticas y prácticas de empresas cotizadas y no cotizadas para ofrecer información sobre su sostenibilidad a los mercados financieros y de consumo.
• Creación de conocimiento. Elaboramos estudios, artículos de opinión y boletines especializados y divulgativos, difundiendo conocimiento conceptual y aplicado sobre RSE.
• Incidencia. Promovemos proyectos demostrativos y trabajamos en red con otras organizaciones para ofrecer oportunidades de reflexión y de acción.
Qué es el desarrollo sostenible?
El concepto de desarrollo sostenible fue definido por primera vez en 1987 por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas en el informe “Nuestro futuro común” como “El desarrollo que satisface nuestras necesidades presentes sin comprometer la habilidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”. El informe señaló tres dimensiones del desarrollo sostenible: desarrollo económico, protección ambiental y equidad social. Por tanto, este concepto, si bien procede de la preocupación por el medio ambiente, no responde a temas fundamentalmente ambientalistas sino que abarca también aspectos económicos y sociales. La justificación del desarrollo sostenible proviene tanto del hecho de que los recursos naturales son limitados en un momento dado, como del hecho de que la actividad económica sin más criterio para la toma de decisiones que el económico produce problemas medioambientales, económicos y sociales tanto a escala local como global.
Aunque esta definición es teórica y difícil de llevar a la práctica tal cual es, resulta más fácil abordarla desde las tres dimensiones del desarrollo sostenible: desarrollo económico, protección ambiental y equidad social. En esencia, el desarrollo sostenible es un proceso de cambio hacia un ideal en el que los hábitos de producción, consumo e inversión permitan que las personas, en el presente y en el futuro, disfruten de las condiciones materiales, sociales y ambientales que les permitan acceder a una existencia digna y a una mejor calidad de vida.
Bibliografía
• Perdiguero, Tomás G., La responsabilidad social de las empresas en un mundo global, Anagrama, Barcelona, 2003.
• Kotler, Philip y Lee, Nancy, Corporate Social Responsibility. Doing the most good for your company and your cause, John Wiley & Sons, New Jersey, 2005.
• C. K. Prahalad y Michael E. Porter, Harvard Business Review on Corporate Responsibility.
• Gabinet d'Estudis Socials. La Responsabilitat Social de les empreses. Barcelona, 2003.
jueves, 8 de mayo de 2008
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